En Sopas Josefina, el menestrón peruano es más que una sopa; es un viaje de sabores y una celebración de la fusión cultural. Comienza con una generosa porción de asado de tira, cocida a fuego lento en un caldo casero. A este se incorporan ingredientes frescos y secos, y así, legumbres como los frijoles verdes y secos, se funden en la receta, aportando su textura y riqueza de sabor. El menestrón cobra vida con la inclusión de las verduras nativas: yuca, choclo, papa, cada uno aportando su singular sabor y textura. Pero lo que hace especial al menestrón Josefina es la incorporación de la pasta y la salsa, un legado de los primeros inmigrantes italianos. La pasta, cocida al dente, se fusiona con el caldo y absorbe su sabor, mientras que la albahaca, da el toque final al plato. Una sopa que calienta el cuerpo y conforta el alma, un homenaje a Josefina y su amor por la cocina.
